26.7.06

[Microcuento] ¡Escribe algo!

–No –dijo.

23.5.06

Hoy es siempre todavía

Antes, todo era perfecto: los sentimientos estaban claros, el mañana era nuestro, y los tequieros, eternos. Yo vivía dando tantas cosas por sentado que hasta me sentía culpable por mi suerte cuando me preguntaban qué tal me iba.

Pero ahora ya no es antes.

Un día, el amor decidió marcharse de casa, y desde entonces todo es diferente: ahora no sé bien lo que siento, ni lo que sientes; no sé qué será de nosotros mañana, no sé... no sé demasiadas cosas. Hay tan poco que esté claro, que no sé ni qué responder cuando me preguntan qué tal.

Sin embargo, aquí estoy, volviendo por las noches de Burriana con tu olor, con el recuerdo de tus labios, con Placebo a todo volumen, con un nudo en el pecho, con la duda de si te veré mañana. Y eso me gusta, y me inquieta, y me hace sentir bien, y dudar, y pensar demasiado: me inestabiliza.

Y es que hacía mucho tiempo que no vivía al día, que tenía muy claro hacia dónde iba, cómo y con quién. Eso ya no es posible, y no puedo decir que me alegre, pero el único remedio es sacar fuerzas de donde sea y seguir hacia adelante.

Hoy es siempre todavía; y mañana, aún más.

7.5.06

[Microcuento] Gramática

–Ves con ojo –dijo.

Y, aunque la gramática no era lo suyo, tenía razón.

2.5.06

[Microencuentro] Hipótesis

Si un día me pidieras volver, tendría que tomar la decisión equivocada más difícil de mi vida. Hipotéticamente hablando, claro.

28.4.06

Je chante encore

Me río del boxeo, las artes marciales y la lucha libre: las peores hostias se reciben persiguiendo sueños. En los míos, mañana se celebraba el cuarto aniversario de algo que iba a durar toda la vida. Hay que joderse.

Six pieds sous terre, Jojo, tu chantes encore;
six pieds sous terre tu n'es pas mort.
     Jacques Brel

En cierto modo, yo estoy a dos metros bajo tierra, con todas estas ilusiones muertas y ese sueño destrozado que casi se hizo realidad. A pesar de ello, aún no he muerto, y me quedan fuerzas para cantar, para buscar sueños nuevos, para abrir puertas que creía selladas y, en definitiva, para explorar un mundo que no había previsto que llegara a existir.

Hace cuatro años, tuve el valor de decirle a alguien que quería que tuviéramos algo muy especial juntos; hoy me parecía una buena fecha para decirle a mi nueva vida exactamentente lo mismo.